Ya sabemos que el famoso idealismo de la juventud nos dice que después de cierta edad debemos dejar de creer las estupideces que dábamos por ciertas y debemos ver el mundo con los pies bien puestos en la tierra. Me pregunto ¿Qué es de estas personas? ¿Son más felices? ¿Eso importa?
Pues mi ideal fijo -ahora que estoy pronta a cumplir 19 años- es de mejorar un poco el mundo, de hacer algo por alguien y no dejar que los discursillos que rezan “Debes ser mas realista”,“a quien le importa lo que pase con los demás” o “mientras no se derrumbe el techo de mi casa en mi cabeza me importa un rábano el vecino” me arrebaten lo poco mío que tengo.
Sé que si me leyera (o escuchara) Greg House o Nietzsche me colgarían dentro del paradigma de los potencialmente estúpidos. Tal vez lo sea, tal vez sea egoísmo, pero creo que esto es la lucha que emprende cada ser humano a lo largo de su historia y por no ser diferente del resto se dejan en el “cómodo” sillón de los que yo llamo potencialmente estúpidos. No es que Nietzsche sea un estúpido, el mismo hizo algo por esta humanidad: dio a conocer su nihilismo existencial. Un aporte, sin duda alguna, a la filosofía mundial.
Pero sentarse a ver la televisión mientras vemos lo felices que somos si nos comparamos con unos, o lo miserables si nos comparamos con otros, no nos lleva a ninguna parte, solo a donde los grandes maquinistas del mundo nos quieren llevar: al individualismo.
Como “la brevedad es el alma del ingenio” no me explayo más y dejo mi (¿gran?) mensaje: en vez de quedarse sentados leyendo mis palabras impopulares mejor salgan y hagan algo por el mundo. Hay muchas instancias de actuar, sea a través de fundaciones, de la mismísima web, iniciativas o simplemente dar las gracias, ser amables con los demás o entregar el vuelto sobrante que nos dio la señora de la esquina por equivocación.
Estas sutilezas son las que hacen grande a un país y por ende a su gente. Esto es más grande (Again) que aportar 10 lucas a una fundación X, es lo que nos enseña, lo que diría Stephen Covey: predicar con el ejemplo.